domingo, 22 de noviembre de 2009

No me pidas que eligas

Estando en una sala de hospital encontre a una mujer de setenta y cinco años que tejía un chaleco, desvié la vista hacia el otro extremoy me encontre con los ojos gandes y vivos de un niño de siete años que mantenia su mirada sorprendida e inmovil en una de mis manos, segui la ruta de sus ojos y entonces me di cuenta y le sonrri. Le pedí que se asercara y la tocara sin miedo, el niño obedecio y ésta le devolvio un dulce.

Era mi turni de ser atendida y al entrar vi sus calidos ojos, esos ojos que me vieron de niña jugas a las blitas y a los autitos a control remoto. Me hizo paar y me reviso como iba con la protesis, me pidio los datos acostumbrados yme dio hora para quince días más, al terminar alzo la vista y me dijo

- ¿Y aun sigues con los autitos coleccionables? - su voz era calida y con cierto dejo de nostalgia que sólo yo le podia detectar.
- Si - asenti - los tengo en una estanteria en el comedor - se rio sutilmente como recordando cuando me veía de pequeña
- Tú siempre me quedabas mirando como jugaba con ellos - le dije con una espreción falsa de estrañeza
- Si, siempre me gustaba verte jugar y verte siempre con pantalon. Recuerdo cuendo un día tu madre te quiso poner un vestido rosado con blondas en el cuello, mangas y donde termina el vestido, pero te lo sacaste encondida y apareciste con una polera y un pantalón corto.

Todo iba bien hasta que me preguno por mi vida actual, entonces lo mire y le dije que me había casado con un compañero de la universidad llamado Luis, pero nunca te he olvidado. Al decir todo me fuí de la consulta ya que viejecita qu estaba tejiendo ahora venia por una protesis en su pierna

Llegue a la casa y ahí estaba Samuel mirandome desde arriba de una mesita junto a la ventana, le salude como i fuese uno de nosotros y prepare almuerzo. Abrí el bolso en el sillón para sacar los examenes y de éstos cayó un papel de recetas pero en lugar de escribir el nombre de algun remedio particar, decía con una letra poco clara: "yo tampoco me he olvidado de tí" Sentí cmo un hielo vajaba por mi espalda en el momento que Lucho entró cerando la pueta tras de sí, automatiamte arruge el papel y lo boe a la basura.

Recibí a Luis mirando a Samuel como complice de un secretto mudo. Volví en un mes más a la consulta demi doctor y volví a mirar sus ojos, me reviso como andaba la protesis y luego como si fuera lomás natural del mundo, me invito a salir. Lo mira asombrada, luego me sentre frente a su mesa, junte mi mano con la protesis en señal de oración y cerrando los ojos le dije con unvos muy solemne: "No me pida que elija, se lo suplico por que entonces trendría que eljir con el corazón y no con lacabeza". Abrí mis ojos y lo encontre sonrriendo, se levanto y miro por la ventana un par de segundos, posteriormente se volteo, tomo mi brazo, sus manos erasn tivias y me dijo: "Tu brazo necesita de la protesis, sino no funciona cada quince días tendras control po tres meses"

- Como usted diga doctor - le dije mirando su rostro suave




Alengüei

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