Nuevamente tocaron en timbre para entrar a la sala, ahora les tocaba Biología y el profesor era exigente aunque trataba de no irritarse demasiado, su nombre era Cesar: usaba lentes y el pelo negro un tanto largo.
Como todos los días antes de la hora de su clase en su banco había una rosa con una nota que siempre dibujaba la forma de unos lentes. Él al entrar por la puerta ya ve el presente arriba de la mesa, y acercándose la coge mientras sonríe dejando sus cosas sobre la mesa corriendo cuidadosamente la rosita a un rincón. Y así pasaba todas las veces que tocaba con él. Uno de estos días esta niña fue sorprendida, en horas de recreo, por una inspectora que buscaba a la profesora del ramo anterior.
- Señorita – dice la inspectora - ¿se puede saber que hace urgeteando en el banco de profesor?
La niña asustada y nerviosa pensó: “¿qué tiene que venir hacer aquí esta santa señora?”
- ¡Ya pues niñita responda! ¿Qué hace aquí?
- Eh… pues vara, yo vine… vine a – guarda silencio:
” ¿Qué le digo? Se está impacientando. Habla po` Esperanza”
- Vine por un encargo tía
- ¿Qué encargo si se puede saber?
“Jaja – ríe sarcástica para si - , por supuesto que no se puede saber po` señora, pero si no le digo algo me va a molestas más"
- Claro tía, resulta es que una amiga mía me pidió que le hiciera un favor y como yo soy su mejor amiga, y confidente – agrego – no le podía decir que no. Usted comprenderá pues tía que hay cosas a las que una amiga no se le puede decir que no
- ¡Mm! Buenos esta bien le creo, ¿No sabe a donde se fue la profesora Patricia
- No lo sé tihita , salio de aquí y no la vi más
- Ya entonces me voy, chaito
- Chao tía
La niña al fin pudo normalizar su respiración y rápidamente dejo la rosa en el puesto, pero esta vez fue sorprendida infaganti por el mismísimo profesor Cesar
- Hola – dice sonriendo - ¿qué tienes ahí?
Ella agachó la cabeza esperando el reto o el posible sermón que probamente iba a venir dentro de muy pocos segundos pero fue otra la reacción por parte de él
- Por favor no te apenes, gracias, ¿Pero por qué me la das a mi y por qué la escondes? No entiendo – dice muy calmadamente
- por vergüenza, por que me gusta usted mucho
Ella seguía con la cabeza, gacha y aparir de ahora pensaba en que no lo podía mirar más a los ojos por que ya él sabe que a ella le gusta
- Es muy lindo lo que sientes, eres una niña que un día se olvidara de esto, no debes sentir vergüenza por ser honesta, si bien no pueda corresponderte, si aprecio y respeto lo que sientes
Ella entonces quedo enmudecida e inmóvil, él río gentilmente y dándole un beso en la frente le dice que se vaya a sentarse que la clase va a comenzar. La niña va a su puesto y los demás van entrando al salón.
Ese año era el último después no había más que ir en busca de la vocación de cada uno, de buscar un trabajo
Una mañana muy tibia de a comienzos de Diciembre se daba inicio a la ceremonia de graduación de los cuartos medios todo muy bien practicado, ensayado, ordenado etcétera. Uno a uno del cuerpo directivo y docente iba dando un discurso para crear conciencia en los saldrán y en los que los siguen el próximo año. No falta la profesora que se le sale un taco y casi se manda guarda abajo subiendo o bajando los escalones del escenario y algunas risas en medio de tanto lloriqueo son escuchadas por algún inspector que ronda haciéndolo callar con un dedo en el hombro del risueño. De pronto ya parecía llegar a su fin y alguna gente ya se retiraba, en ese momento la niña busca en medio de tanta gente desparramada a un profesor en especial. Y por fin lo encuentra hablando con otra profesora, la joven espera a cierta distancia a que el profeso se desocupe y una vez que lo hace él se voltea y la encuentra parada frente a él
- Hola Esperanza
- Hola profe, tome. Aquí esta la última rosita para usted
- Gracias
Ella se marcha con los ojos llorosos y no mira en ningún momento hacia atrás. No corre, pero si camina muy rápido. Y no supo más de este maestro
Años después de esa ultima escena de ese ultimo capitulo en sus vidas, ella consiguió estudiar lo que siempre quiso, pololeo una vez con quien en un comenzó fue su mejor amigo y aunque no estaba enamorada si lo amaba mucho pero le tenía un amor de hermano y aunque le repetía que lo quería mucho, después de todo no se engañaba ya que si lo quería mucho. Cierta tarde mientras ella entraba a una sucursal pagando algunas cuentas se da cuenta que no cambio en lo más mínimo ese sentimiento olvidado y aparentemente enterrado. Se detiene drásticamente al ver una carita que sabría recocer a pesar del tiempo y en donde fuera.
- Hola – dice después de acercarse lentamente y muy segura de que esta vez no dejara pasar la oportunidad de tenerlo nuevamente más cerca
- Hola – dice un hombre un tanto más alto que ella y sonriendo muestra ese gesto que por años soñaba volver a ver la jovencita
- ¡Qué sorpresa tan linda el volverlo a ver después de tantos años profesor! – dice ella aun de pie junto a un mesón
- Igualmente para mi es una linda sorpresa – dice Cesar -. ¿Y en qué estas ahora? Cuéntame
- Bueno trabajo en lo más me gusta, después de años de pasar obstáculos lo conseguí y ahora realice mi sueño que es trabajar fuera de Santiago, me fui a Paredones como la psicopedagoga de un colegio rural bien humilde y a la ves muy bello
- ¡Ah! Pero que bueno, al fin lograste el objetivo
- Así es porfe
Cesar no hacia mención alguna de lo que pasó hace ya varios años atrás aún sabiendo lo ella había sentido, y mientras hablaba él trataba de ver en los ojos de la joven un cierto brillo que de hecho la delataba inconciente. Ella también sabia y recordaba, aun así no se atrevió a decir nada por vergüenza a que vuelva a escuchar una muy elegante negativa por parte de él así que por parte de ella el tema quedaría cerrado conformándose con sólo volverlo a ver y por cierto mientras hablaba lo encontraba más atractivo, y con el pasar de los años las canitas le sentaban de maravilla, tenia aun muy pocas, sin embargo no se le veían mal.
- Esperanza – dice después de escuchar y hablar un buen rato
- Debo irme, voy atrasado – ella se calla y se encoje de hombros confirmando lo que buscaba Cesar
- Bueno – dice ella – no se preocupe yo también tengo que irme
Cesar anota un papel un teléfono y se lo pasa
- ¿Has ido al bosque? – dijo mientras se acomodaba los lentes
- Si – dijo ella –, he ido varias veces ya que hay lugares que me relajan mucho
- Si, a mi igual me gusta relajarme en un lugar apartado de la cuidad, con puros árboles alrededor y a veces caminar de noche en plena luna llena. – dice él como evocando un pasado quizás el cual no quería olvidar
- Bueno entonces si quieres nos podemos juntar en un lugar tranquilo ¿te tinca?
- Esta bien, en todo caso yo le llamo y le confirmo por si o por no.
- Nos vemos entonces, discúlpame, pero voy sumamente atrasado, pero no creas que no me dio gusto verte, sino todo lo contrario
Se fue muy presuroso y subió a un colectivo en la próxima calle. Ella se quedó mirando el papel y esperando despertar del sueño más real de su vida. Una señora le hizo el favor empujándola por detrás sin querer
- Perdone – dijo la mujer que iba tras un pequeñito que corría por el recinto - ¡Agustín, vuelve, tengo un chocolate!
Ella miró al pequeñito que se reía y se comía el chocolate. Luego miro el papel y se lo guardó en el bolsillo mientras se decía a si misma “le dio gusto verme jaja,”. Legó a la casa y esa tarde hacia las cosas con un ánimo especial. Tenía una semanita de vacaciones por lo que la supo aprovechar muy bien. Espero dos días y llamo a Cesar
- Alo – dijo tímida, “quizá se olvido que me dio su numero” pensó
- Alo ¿con quién hablo? – dijeron al otro lado de la línea
- Con Esperanza
- ¡A si! , perdona que no te haya reconocido ¿cómo estas?
.- Bien ¿y usted?
- Bien aquí esperando tu llamado
“Esperaba mi llamado” pensó
-Hola, ¿estas ahí? –preguntó la voz
- Si, si aquí
- ¿Y bueno que me dices?
- Qué si
-¡Qué bien! ¿Puedes mañana?
- si, si puedo, ahí nos vemos. ¿Puede ser a las cinco?
- Ningún problema, entonces ahí nos vemos. Cuídate
¬- Usted igual
Cuelga el teléfono y entonces sigue en sus quehaceres repitiéndose todo el tiempo que ya no es un sueño, si una realidad muy linda.
El lugar era hermoso, un bosque fértil y lleno de magia, era agradable estar ahí. Esta vez el no divago en ningún momento. Cesar estaba sentado en una roca mirando correr el río, cuando presintió unos pasos cercanos a él. Sin mover ni un músculo de su cuerpo quedose como estaba. Ella lo contemplaba mientras se acercaba tratando de no incomodarlo.
- Hola – dice finalmente ella presa de su timidez ya que trataba con un sueño platónico desde muy joven
El se volteo y sonriendo la miro luego la llama a que se siente a su lado, ella lo hace y quedan un rato mirando como el oleaje de río oscila.
- Esperanza ¿se acuerda usted de la conversación que tuvimos años atrás?
- Si profesor, si me acuerdo
- ¿Y que piensas de eso, ahora que estas mas grande?
- pues - ella agachó la cabeza levantándola al momento - aún sigo sintiendo lo mismo que hace años, y pareciera que ha quedado intacto, pero no importa si no se puede
Cesar sonríe...
- Es increíble que después de tanto tiempo nada haya cambiado – pero luego de algunos segundos se auto corrige - si, algo cambio: ya no estamos en el colegio y tú ya no eres más mi alumna
Se levanta yendo hacia ella y sin que la chica se levante, la abraza por la espalda y le dice "¿entonces por qué te sonrojas?"
- Por nerviosa que me puse, yo lo quiero mucho y aunque pololie una vez, igual siempre lo tenía presente
Él entonces la aprieta mas fuerte en el abrazo, pero esta vez no sonrío, sino que ahora estaba un poco mas serio. Ella cierra los ojos
“Estaré soñando”
- Sabes – dijo él de pronto -, habría sido muy feo hace tiempo atrás que un profesor sienta algo por su alumna, por una niña... pero ya no eres una niña, y ya no eres mi alumna... pero si siento algo por ti
Algo hizo corto circuito dentro de la muchacha, respiro hondo y continuo
-¿En serio o me lo dices para quedar bien? por que si me lo dices para quedar bien, mejor no me lo digas, yo sabre entender
-Si quisiera quedar bien, te diría lo mismo que te dije años atrás ¿qué debo hacer para que me creas?
"Si estas soñando – se dice a si misma - pero tienes que responderle" – dice una voz interior
"Es que no se me ocurre, no atino a nada" – dice ella nerviosa
"esta esperando" dice la voz apresurándola
“no se” – dice Esperanza moviendo la cabeza negativamente
Cesar suelta los brazos de ella.
-Está bien, es difícil creer, pero no quiero importunarte
-Jamás me inoportunas, menos ahora que te veo después de no se cuantos años – ella se levanta y lo abraza
El corresponde a su abrazo y con su mano derecha sobre su cabeza acaricia su pelo, mientras ella se saca los lentes y se hunde en su pecho para oler esa colonia que año tras año compraba después de salir del colegio. Cesar se separa un poco de Esperanza y con su mano tomó su mentón levantando su cara y la mira fijo a los ojos que están más brillosos que nunca y colocándose nuevamente los lentes para verle mejor.
- Cesar te quiero demasiado – susurró con un hilo de voz
- ¿Recuerdas ese beso en la frente?
- Si. Lo recuerdo muy bien
- Esta vez será diferente – dice acercándose a su cara muy despacito
Ella tiembla pronunciando su nombre, él sigue acercándose lentamente. Sus labios rozan suavemente y se detiene. Esperanza lo mira con el corazón en la boca y se acerca para luego alejarse
- ¿Pasa algo? – dice él a un centímetro de distancia
- Nada, es sólo que no me la creo
- Créelo por que yo igual estoy asustado
Esperanza cierra los ojos y el centímetro desaparece
Fin
Alengüei
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